Los términos semejantes son los que tienen exactamente la misma parte literal (con las mismas letras elevadas a los mismos exponentes) y varían solo en el coeficiente.

▷ ¿Cuáles son las partes de un monomio? ✓ (con ejemplos)

Lo que es genial de los términos semejantes es que podemos combinarlos en un solo término al sumar sus coeficientes. Por ejemplo:

 

Como ya aprendimos, en toda ecuación se distinguen dos miembros en la igualdad: 

 

En cada uno de los miembros de una ecuación puede o no haber términos semejantes; si los hay, se debe operar entre ellos.

En el primer miembro: 2x + 7 + x – 1

Operamos los términos que son semejantes, es decir 2x+ x y 7-1, resulta:

2x + 7 + x – 1 = 

(2x + x) + (7 -1) = 

3x + 6

En el segundo miembro: 12 – x + 2

Operamos los términos semejantes, es decir 12 + 2, entonces:

12 – x + 2

(12 + 2) -x

14 – x

La ecuación ahora queda reducida de la siguiente manera:

3x + 6 = 14 – x

Los términos de cada uno de los miembros no son semejantes, por lo que no se puede operar entre ellos; así, debemos agrupar términos semejantes en cada uno de los miembros y luego resolver:

3x + 6 = 14 – x

3x + x = 14 – 6

4x = 8

X= 8: 4

X= 2

Verificamos en la ecuación original reemplazando a x por el valor 2

2.2 + 7 + 2 – 1 = 12 – 2 + 2

4 + 7 + 2 -1 = 12 - 2 + 2

12 = 12 se verifica

Ejemplos de términos semejantes: