1. Introducción

Enseñar y aprender a distancia implica esfuerzo y constancia. No es lo mismo planificar una clase presencial que una clase virtual, y más diferente aún si combinamos presencialidad y no presencialidad como en los sistemas de alternancia, en los cuales esa no presencialidad puede estar mediada por tecnologías digitales. 

El blended learning (b-learning), también llamado modalidad mixta o híbrida, aula ampliada o expandida, es un escenario posible en este contexto de educación alternada a causa de la pandemia mundial producida por el Covid-19. Esta modalidad formativa responde a situaciones de enseñanza en las que debemos combinar momentos presenciales y no presenciales, los cuales debemos planificar como un continuo donde las actividades y los contenidos se relacionan en ambas instancias. 

Es importante utilizar el potencial de las tecnologías digitales para promover el aprendizaje colaborativo y entre pares, así como aprovechar el tiempo de no presencialidad o virtualidad con actividades que permitan poner en valor del modo más significativo posible los momentos de asistencia a la escuela. 


Algunas ideas para los momentos virtuales: pensemos que hay muchas actividades que se pueden realizar desde el hogar, tanto de manera individual como en grupo, experimentar, recuperar conocimientos previos, desarrollar propuestas de exploración, debatir, jugar, crear proyectos grupales y de investigación, elaborar documentos de síntesis, entre otros.