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  • “El Cuento Realista” 28/09/2021

     

    ·         Escribir la siguiente definición.

    El cuento realista: es un texto literario que busca poner la realidad frente a los ojos del lector. Para lograrlo presenta hechos que podrían suceder en la vida real o formar parte del mundo tal como lo conocemos.

    Si bien estos relatos mencionan hechos creíbles, no son verdaderos. Sino el resultado de la creación ficticia de un autor.”


    Todos los elementos que vemos en la imagen, por ejemplo, el matrimonio, el paisaje rural, la mascota que es un perro son reales. Estos recursos que nombramos son realistas y podemos encontrarlos en nuestro mundo, en el mundo real.  Un superhéroe, Dioses, seres mitológicos como sirenas o monstruos, son irreales y no podemos verlos o percibirlos en el mundo que conocemos.

     ACTIVIDAD:

    Leer el siguiente cuento con mucha atención.

    CUENTO ALMAS CÁNDIDAS (por Horacio Quiroga)

    Un matrimonio joven que vivía en el campo tuvo un perro inteligente, grande y bueno. Se llamaba León. Vigilaba la chacra próspera, arreaba los bueyes, era su gran amigo. Mucho lo querían; y si a un perro así no se quiere, ¿a quién se va a tener cariño en este mundo? Cuando se enfermó, se miraron sin saber qué hacer. Dormía todo el día, se restregaba horas enteras contra el marco de las puertas. Una mañana Emilio lo llamó y no pudo levantarse. Hizo un esfuerzo, alzó la cabeza a todos lados, desorientada, y la dejó caer gimiendo. Lo llevaron en seguida a la cocina.

    Aunque viéndolo envejecer y acercarse a una muerte injusta para el noble amigo, estuvieron todo el día preocupados. Cuando de noche fueron a verlo, estaba peor. Se acostaron callados, uno al lado del otro; no tenían ciertamente ganas de hablar. Después de largo rato de silencio ella le preguntó:

    - ¿Es difícil curar a los perros, ¿no?                                                                         

    -Difícil.

    Todos los fieles recuerdos de León, a la muerte, surgieron entonces, uno tras otro.

    A la mañana siguiente León no conocía más. Se estremecía sin cesar, y no pudieron abrirle la boca. En cuclillas a su lado, lo miraban sin apartar la vista, esperando verlo morir de un momento a otro.

    De tarde, murió. Esa noche comieron apenas.

    - ¿Murió a las dos?

    -Sí, a las dos y media.

    Cuando se pierde un animal así, bueno como pocos, justo es que no se piense sino en él. Más en lo hondo se sentían disgustados de sí mismos por haber sido injustos con León. ¿Para qué quererlo así si al otro día habrían de tirarlo en el monte, como a una cosa que no se quiere más?

    De codos sobre la mesa jugaban distraídamente con el cuchillo. Dos o tres veces ella quiso hablar y se detuvo. Al fin dijo:

    -Hay personas que entierran a los perros. Eso es ridículo, yo creo. Al cabo de un rato dijo de nuevo:

    -A los perros no se los debe enterrar. Son buenos, sí, uno los quiere, pero no enterrarlos.

    Los dos pensaban en la injusticia con su pobre León, abandonado así porque estaba muerto. ¿Qué gratitud hay entonces en uno? ¡Pobre León!

    Ninguno se atrevía. Pero al fin sus miradas se encontraron y ella lo miró con ojos suplicantes:

    -Emilio: ¿vamos a enterrarlo?

    Se levantaron y llevaron a su perro muerto en los brazos. Él cavó mientras ella lo alumbraba. Lo colocaron de costado, apisonaron cuidadosamente la tierra, y se volvieron en silencio, con los ojos llenos de lágrimas.


     

    ·         Nos preguntaremos ¿De qué trata el cuento? ¿Quiénes aparecen? ¿Qué sucede? ¿Cómo termina?

    Estas preguntas nos ayudarán a edificar las partes del relato.

     

    Los cuentos, al igual que otros textos del género narrativo, tienen una estructura, la estructura narrativa. Esta nos ayudará a conocer el orden en que presentamos los sucesos

    CUENTO ALMAS CÁNDIDAS (por Horacio Quiroga)

    Un matrimonio joven que vivía en el campo tuvo un perro inteligente, grande y bueno. Se llamaba León. Vigilaba la chacra próspera, arreaba los bueyes, era su gran amigo. Mucho lo querían; y si a un perro así no se quiere, ¿a quién se va a tener cariño en este mundo? Cuando se enfermó, se miraron sin saber qué hacer. Dormía todo el día, se restregaba horas enteras contra el marco de las puertas. Una mañana Emilio lo llamó y no pudo levantarse. Hizo un esfuerzo, alzó la cabeza a todos lados, desorientada, y la dejó caer gimiendo. Lo llevaron en seguida a la cocina.

    Aunque viéndolo envejecer y acercarse a una muerte injusta para el noble amigo, estuvieron todo el día preocupados. Cuando de noche fueron a verlo, estaba peor. Se acostaron callados, uno al lado del otro; no tenían ciertamente ganas de hablar. Después de largo rato de silencio ella le preguntó:

    - ¿Es difícil curar a los perros, ¿no?                                                                         

    -Difícil.

    Todos los fieles recuerdos de León, a la muerte, surgieron entonces, uno tras otro.

    A la mañana siguiente León no conocía más. Se estremecía sin cesar, y no pudieron abrirle la boca. En cuclillas a su lado, lo miraban sin apartar la vista, esperando verlo morir de un momento a otro.

    De tarde, murió. Esa noche comieron apenas.

    - ¿Murió a las dos?

    -Sí, a las dos y media.

    Cuando se pierde un animal así, bueno como pocos, justo es que no se piense sino en él. Más en lo hondo se sentían disgustados de sí mismos por haber sido injustos con León. ¿Para qué quererlo así si al otro día habrían de tirarlo en el monte, como a una cosa que no se quiere más?

    De codos sobre la mesa jugaban distraídamente con el cuchillo. Dos o tres veces ella quiso hablar y se detuvo. Al fin dijo:

    -Hay personas que entierran a los perros. Eso es ridículo, yo creo. Al cabo de un rato dijo de nuevo:

    -A los perros no se los debe enterrar. Son buenos, sí, uno los quiere, pero no enterrarlos.

    Los dos pensaban en la injusticia con su pobre León, abandonado así porque estaba muerto. ¿Qué gratitud hay entonces en uno? ¡Pobre León!

    Ninguno se atrevía. Pero al fin sus miradas se encontraron y ella lo miró con ojos suplicantes:

    -Emilio: ¿vamos a enterrarlo?

    Se levantaron y llevaron a su perro muerto en los brazos. Él cavó mientras ella lo alumbraba. Lo colocaron de costado, apisonaron cuidadosamente la tierra, y se volvieron en silencio, con los ojos llenos de lágrimas.


    *- Nos preguntaremos ¿De qué trata el cuento? ¿Quiénes aparecen? ¿Qué sucede? ¿Cómo termina?

    Estas preguntas nos ayudarán a edificar las partes del relato.

     

    Los cuentos, al igual que otros textos del género narrativo, tienen una estructura, la estructura narrativa. Esta nos ayudará a conocer el orden en que presentamos los sucesos.


    Tomaremos como ejemplo, brevemente, el cuento “Almas Cándidas – Horacio Quiroga” y con ayuda del cuadro “secuencia narrativa” responderemos las siguientes preguntas.

    •  . ¿Cuál sería la situación inicial de “Almas Cándidas”?
    •  ¿Cuál es el conflicto?
    • ¿Cómo concluye el cuento?

    El cuadro expresa que en la situación inicial se presenta el marco de la historia, esto quiere decir, que se presenta el lugar, los personajes, la fecha y todos los recursos que nos permita conocer la historia.

    En el conflicto, o también llamado desarrollo, conoceremos los sucesos o acciones que causarán el problema de nuestro relato y romperán el equilibrio que tuvimos al comienzo. Por ejemplo, que León, el perro de la historia, se enferme, muriera y debatir por si era bueno enterrarlo o no.

     

    En el desenlace o conclusión se desarrollará las acciones que darán fin al conflicto, se conocerá qué sucedió. En otras palabras, conoceremos si se pudo resolver el problema que se dio en el desarrollo de la historia. ¿Qué sucedió con León?

    Actividades:

    -Marcar en la obra “Almas Cándidas” las partes de la estructura narrativa.
    -Contar con tus palabras qué sucede en la situación inicial, en el conflicto y final.
    -Reformular un nuevo final del relato tomando en cuenta la definición de “Cuento realista”.

                                                    CLASE 2;  título y fecha.

    Cuento realista                                             

    Escribir la siguiente definición


    Los cuentos realistas, para que se caractericen como tales, hacen uso de distintos recursos, así como nombramos personajes, el paisaje, debemos nombrar a la verosimilitud. Es el recurso que utilizará el autor para que su cuento o relato sea más creíble o posible, es decir, para percibir que el texto aparenta ser real.

    También existen otros elementos, como por ejemplo los narradores.

    “Toda narración es contada por una voz creada desde el punto de vista interno o externo, es decir, estar dentro del cuento o estar fuera del cuento”.

    ·         Copiar el siguiente cuadro.


    Ejemplos:

    No me pregunten cómo, pero recuerdo todo. Debía tener unos 3 años en ese entonces. Se supone que a esa edad no se cuenta con una memoria estable, y uno no debe recordar nada, pero yo sí. Fue mi primer día en el jardín de infancia. Había allí 28 niños, de los cuales 13 eran niña. Narrador protagonista.

    Al leer el siguiente fragmento vemos que el narrador es el protagonista y está hablando en primera persona, él dice saber y reconocer todo lo que sucede y con sus palabras nos cuenta el relato.

    Cuando vi a José correr aquella madrugada, mis ojos no daban crédito a lo que veían, ni mis oídos a lo que oían. Él estaba notablemente borracho, a lo lejos pude notarlo por cómo se tambaleaba y por el sonido peculiar de sus gritos mal articulados. El pobre muchacho no tenía camisa, y tenía unas extrañas marcas de arañazos en el cuerpo. Narrador testigo.

    En este fragmento podemos leer que el narrador es alguien que está viendo lo que sucede, está siendo testigo de lo que le pasa a José, el protagonista. Según el cuadro, el narrador testigo puede contarnos en primera persona o en tercera persona, todo depende de la situación. Podemos relacionar a este narrador testigo con alguien que ve y es testigo de lo que sucede o también, puede ser alguien que leyó una carta, escuchó una historia, escuchó un chisme y con sus palabras nos contará qué sucede. Él no conocerá todo lo que sucede, no conocerá con certeza los sentimientos ni los problemas a la perfección.

    Un matrimonio joven que vivía en el campo tuvo un perro inteligente, grande y bueno. Se llamaba León. Vigilaba la chacra próspera, arreaba los bueyes, era su gran amigo. Mucho lo querían; y si a un perro así no se quiere, ¿a quién se va a tener cariño en este mundo? Cuando se enfermó, se miraron sin saber qué hacer. Narrador omnisciente.


    Por último, tenemos al narrador omnisciente. Este narrador no estará presenta en la historia, no será un personaje ni alguien que fue testigo de los hechos, sin embargo, será un elemento más del cuento. El narrador omnisciente sabrá todo lo que sucede, conocerá a la perfección a los personajes sus pensamientos, sus sentimientos, el lugar, el conflicto, el final del cuento. Como ejemplo podemos relacionarlo como a un Dios, que lo sabe todo.

     

    ·         Leer el siguiente cuento “El cautivo – Jorge Luis Borges”.



    ·         Actividades

    1.       Leer con atención el siguiente cuento “El cautivo”.

    2.       Responder a las siguientes preguntas

    -          ¿Qué tipo de narrador contiene el relato? ¿Por qué?

    -          Citar un fragmento que señale que tipo de narrador es.

    -          ¿Este relato es verosímil? ¿Por qué?

    -          ¿Por qué la obra se llama “El cautivo”?

    -          Teniendo en cuenta la estructura del texto, ¿Qué sucede en la conclusión?

     
















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