La Educación Cooperativa y Mutual se realiza a través de la teoría y la práctica del Cooperativismo y Mutualismo Escolar, como instrumento pedagógico que permite practicar los principios éticos de la ayuda mutua, el esfuerzo propio, la libertad, la justicia, el trabajo compartido, es por ello que debe ser pensada y planificada como una actividad transversal a todas las áreas curriculares.
María Argentina Gómez Uría dice sobre el tema: “es en una actividad plena e integral del educando que transforma el aula en una verdadera escuela de vida llevando la vida a la escuela y la escuela al medio social”. Por lo tanto es imprescindible llevarla al aula.
“La enseñanza del Cooperativismo y Mutualismo Escolar Parte del hombre concreto Dispone de medios de incalculable valor el Alumno para implementar, formar y difundir el:
Para promover la integración, es necesario fomentar un entorno inclusivo en el aula, apoyar a los estudiantes con necesidades especiales, promover la igualdad y el respeto mutuo, involucrar a la comunidad escolar y evaluar de manera continua los esfuerzos realizados. La escuela, como institución de la educación sistemática, orientará al alumno en lo que puede y debe hacer, y sobre las razones que fundamentan esos derechos y deberes.
La escuela puede promover actitudes mutualistas: al comienzo del año escolar, a través de actividades de bienvenida y orientación, durante los proyectos y actividades de clase, en los eventos y actividades extracurriculares, a través de la promoción de la participación y la inclusión, a través de la empatía y comprensión.
Desarrolla el espíritu de solidaridad y afianza el concepto de igualdad del hombre.
Ejercita la práctica de la libertad responsable.
Promueve el diálogo y el intercambio de ideas.
Propicia la comunicación y la colaboración con sus padres y docentes.
Favorece la disposición y capacidad para el trabajo en grupo.
Promueve la capacidad de trabajo con espíritu creativo.