La Educación Mutual debe incluirse en todas las disciplinas curriculares porque a través de las mismas se pone en practica los principios éticos de la ayuda mutua, esfuerzo propio, la libertad, la justicia y el trabajo compartido entre los estudiantes.
Es un instrumento valioso para el fortalecimiento de los principios democráticos, para formar en los alumnos la conciencia solidaria, siendo fundamental la orientación del docente en la formulación de programas de cooperación. Es un medio beneficioso que permite moldear el carácter del niño y del joven, despertando el sentimiento de respeto, solidaridad y compañerismo, que son esenciales para la formación y desarrollo de un hombre integral.