Producción Forestal
Aspecto formativo referido a los sistemas de producción de plantas en vivero.
1. 1. Vivero: tipos de viveros
1.1. Ubicación y Diseño del vivero
El primer paso en la construcción del vivero es la selección del sitio, la ubicación del vivero. Parece una cuestión sencilla, sin embargo, debe decidirse con cuidado, ya que este será un vivero permanente y una mala ubicación puede complicar mucho los trabajos posteriores.
¿Qué debemos considerar para ubicar el vivero?
Distancia a los materiales necesarios
Es importante que nuestro vivero esté ubicado cerca de la zona de la cual se obtendrán los recursos para su funcionamiento: mantillo, arena, cañas, etc. Más aún si no contamos con un medio para transportar estos materiales.
Distancia a destino final de las plantas
También debemos tener en cuenta adónde irán nuestras plantas: plantación en campo, arbolado urbano, venta al público, etcétera.
Cercanía a las áreas a forestar
La demanda de plantas en esas zonas es mayor; por ende, cuanto menores son las distancias entre el vivero y la plantación, menores son también los costos por flete y los riesgos de daños para las plantas.
Disponibilidad de mano de obra
El vivero forestal necesita mano de obra calificada la mayor parte del año.
Además, las tareas de siembra, poda de raíces, transplantes, extracción de plantas, cuando el vivero no está mecanizado, demandan mucho personal.
Para dar una idea de la cantidad de mano de obra necesaria tomamos como ejemplo un pequeño vivero donde se produce en forma manual 100.000 plantines, insume aproximadamente 220 jornales/año.
Un buen cuidado y vigilancia
Es necesario que el vivero no esté demasiado lejos de la vivienda de un responsable, para atender cualquier urgencia o recibir a visitas o compradores.
Otros elementos
Deben preferirse sitios bien protegidos de los vientos, sin demasiada sombra y preferentemente plano y con buen drenaje y escurrimiento. (que no se encharque).
Caminos transitables con vehículos todo el año
Cuando el vivero no tiene los caminos de acceso en condiciones, puede afectarse seriamente la venta de plantas.
Terreno a cultivar con buen drenaje y suelo apropiado
El invierno y la primavera son las épocas con mayor riesgo de acumulación de agua, por lo tanto el sitio elegido debe tener buen drenaje tanto superficial como en el subsuelo. El agua en exceso durante un corto período puede provocar la asfixia de las plantas y en consecuencia importantes pérdidas en la producción.
El mejor suelo para el cultivo de plantines es el de textura franc0 - arenosa. Esta textura la apreciamos al tacto ( es ligeramente arenosa, se puede amasar en estado húmedo y resiste hacer un fideo del grosor de un lápiz sin romper).
Conviene descartar los suelos arcillosos y los pedregosos porque dificultan el desarrollo del sistema radicular. Además, cuando las tareas se realizan en forma mecanizada como, por ejemplo, la poda de raíces, estos tipos de suelos presentan muchos inconvenientes.
Tampoco son aconsejables los suelos que fueron utilizados durante mucho tiempo con agricultura intensiva (suelos desgastados).
Disponibilidad de agua
Este es uno de los temas también críticos, para esta producción. Debemos contar con una fuente de agua en cantidad permanente y que no sea salada, muy sucia o contaminada. Si cuando el suelo se seca queda una costra de sal o si el agua se siente salada al tomarla, no es agua buena para el vivero.
Para tener una idea del volumen necesario de agua, este dato es importante: Por cada 1000 plantines se necesitan entre 350 y 500 litros de agua por semana, según la época del año y la media sombra que se use.
El vivero necesita riegos periódicos durante parte de la primavera y todo el verano.
La cantidad de agua y la frecuencia de los riegos depende de:
• La textura del suelo: los suelos arenosos, por ejemplo, retienen menos la humedad, por lo tanto deben regarse con mayor frecuencia pero con menor cantidad de agua. En cambio, los suelos de textura más fina necesitan riegos más espaciados pero mayor cantidad de agua en cada riego.
• La evapotranspiración: las altas temperaturas y el viento provocan durante el verano la pérdida por evaporación de mucha agua tanto del suelo como de los cultivos.
• Calidad del agua: es importante analizarla para tener la seguridad de que tiene bajo contenido de sales.
La topografía
En lugares con ocurrencia de heladas muy tempranas ó muy tardías, conviene elegir sitios altos o con pendiente suave donde hay movimiento de aire, porque en los sitios bajos con acumulación de bolsones de aire frío se registran los mayores daños por helada.
La exposición a la luz
Con respecto a la luz, lo ideal es elegir el sitio que tenga el mayor tiempo de exposición al sol que sea posible Se deben evitar las exposiciones Este o Sur, o lugares muy sombríos porque la falta de luz se traduce en menor desarrollo de la planta.
Protección contra el viento
Al elegir el sitio para instalar el vivero, conviene recordar que una cortina forestal bien ubicada protege al suelo y al cultivo de la desecación y de los daños que produce el viento. La cortina debe estar del lado de los vientos predominantes y tiene que ser permeable de manera que no impida el paso del viento, sino que aminore su velocidad. Además, de acuerdo con lo explicado en el punto anterior, no debe quitarle luz al cultivo.