CUENTO: ANA Y LOS RATONCITOS.

4. ANA ESTABA PREPARADA PARA EMPEZAR A LAVARSE LOS DIENTES

En el Club de los Ratoncitos también la esperaba una dentista con cuerpo de ratón y cabeza de hada descubrió que la boca siempre estaba más fresquita si se lavaba la boca; que los sábados podría comer alguna golosina si se cepillaba los dientes, que las canciones sonaban más bonitas si las cantaba tras dejar su dentadura reluciente, y lo más importante, que nunca le crecería pelo en los dientes por cepillárselos. Ana, al fin, ya estaba preparada para empezar a cepillarse los dientes.