ENTORNOS FORMATIVOS

2. Entornos formativos de la educación técnico profesional

2.2. El proceso de mejora continua de la ETP

Los procesos de homologación a los que hemos aludido forman parte, junto al Catálogo Nacional de títulos y certificaciones y del Registro Federal de instituciones, de los instrumentos previstos por la LETP para el ordenamiento y regulación de esta modalidad educativa y que enfrentan a las escuelas e institutos de educación técnica al desafío de organizar su accionar institucional en el marco de un proceso de mejora continua de la calidad de la educación que brindan. 

A fines de relacionar la importancia de contar con estos Marcos de Referencia con la necesidad de definir condiciones mínimas en cuanto a equipamiento e infraestructura en un proceso de mejora continua de la ETP, es importante reconocer que estos marcos son un instrumento diseñado para operar específicamente en función del proceso de homologación de un título o certificación y que su origen y entidad están dados en cuanto expresan los criterios básicos y estándares que han sido acordados federalmente para que sirvan de base para llevar a cabo dicho proceso.  Es por ello que dichos marcos no definen -ni podrían ni deberían hacerlo- todas las dimensiones que configuran la ETP. 

El proceso de homologación opera sobre ofertas y títulos que han sido definidos en otras instancias, que dependen de sus respectivas jurisdicciones y que se desarrollan en instituciones que han sido registradas como una institución de ETP. Por eso los títulos del marco son de referencia. En los marcos sólo se presenta un referencial al perfil profesional y a la trayectoria formativa. Ello es posible porque se ha realizado un desarrollo mayor de los perfiles profesionales que posibilita realizar dicha síntesis. De la misma forma, los marcos de referencia establecen criterios mínimos relativos a los aspectos de la trayectoria formativa. 

Por todo ello estos marcos no son un plan de estudios, ni cuentan con los elementos suficientes para desarrollarlos. 

De la misma forma, sería erróneo pensarlos como únicos orientadores para la organización y desarrollo de la ETP ya que, afortunadamente, la realidad en la que se inscribe cada oferta formativa adquiere una complejidad tal de la que no podría dar cuenta ningún marco de referencia. 

No obstante, al establecer acuerdos básicos sobre aspectos que no pueden estar ausentes en una oferta y titulaciones técnicas, son un excelente referente para los procesos de mejora de las instituciones de ETP

La Resolución 269/06 del CFCyE establece los lineamientos, criterios y procedimientos para llevar a cabo ese proceso que implica acordar federalmente los criterios para definir las condiciones institucionales de este tipo de educación, reconocer los distintos puntos de partida las instituciones educativas al respecto y considerar que requerirán de tiempos y estrategias diferentes para alcanzar esas condiciones.